Thursday, August 10, 2006
¿Qué Hacer cuando se Pierde? II
Hechos 8:20-24(Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero. No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás. Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.”
La intención de Simón para tener unción era la que estaba mal. El estaba dispuesto a pagar por tener unción, pero la quería para hacerse grande porque lo había perdido. La palabra dice que todos venían a el y los engañaba con su magia. Simón no manejó la frustración correctamente, entonces se amargó. Casi siempre cuando procedes a hacer algo basado en lo que sientes, basado en la amargura, seguramente tu decisión estará equivocada. La palabra enseña que el pensamiento de Simón estaba equivocado, que su corazón no estaba recto.
¿Por qué se amargo Simón? Porque el perdió algo. En la vida a todos nos toca perder y no hay ninguno que no se sienta frustrado. Lo que hace la diferencia es la manera que se maneja la frustración. Las frustraciones son de todo tipo. Hoy estamos hablando de aquella que lleva a la amargura por haber perdido algo. Antes de conocer a Cristo, cuando perdías un negocio, te dejaba la novia, ¿qué hacías? Te ibas a un bar a beber. Cuando nos frustramos empezamos a tomar decisiones equivocadas; estas nos empiezan a amargar el corazón.
Hebreos 12:15(“Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe…”
Cuando la amargura surge, es un estorbo. Ese estorbo no deja que seamos bendecidos por Dios. El no bendice amargados. Normalmente, la gente justifica la amargura y nosotros los consolamos. Regularmente, la gente amargada es culpable, aunque no lo acepte. Esaú le vendió la primogenitura a su hermano Jacob. El significado original de Jacob es hombre que toma del tobillo porque cuando nació, nació agarrado del tobillo de su hermano. Al Jacob recibir la bendición de su padre, Esaú se amargó y por eso dijo que era un engañador.
Nunca confíe en la opinión de un amargado. Nunca confíe en usted mismo cuando está amargado. Cuando uno esta amargado tiene que tener cuidado de las opiniones y expresiones que emite de las otras personas. Si tienes amargura, tu jefe no va a poder decirte nada porque siempre lo vas a tomar personalmente. Nadie te va a poder decir nada porque vas a creer que están en tu contra. En cambio, la gente que no es amargada, hace chiste de sus errores, bromea con lo que le paso. Esta persona no cree que nadie le esta haciendo algo para hacerle mal. El que está amargado siempre tiene sospechas de todos. ¿Le ha hecho algún bien estar amargado? La amargura viene de muchos lugares, pero ahora hablamos de la que viene por la frustración de haber perdido algo
Cuando se sienta frustrado, hable con Dios. Lleve su frustración delante de Dios. Sea sensato y sincero con él. El sentimiento y lo que en verdad esta pasando muchas veces no tiene nada que ver. ¿Cuántas veces sus hijos se han enojado con usted cuando ellos tienen la culpa? Usted no puede reprender un sentimiento. Usted deja que su hijo calme su enojo y luego platican, porque estando enojado nunca le va a dar la razón. El enojado siempre tiene la razón, aunque no la tenga. Es un sentimiento que nos va llevar a tomar decisiones equivocadas. Hay que esperar que baje el sentimiento para luego tomar acción.
Los sentimientos vienen aunque la raíz del sentimiento este equivocada. Por eso la Biblia dice airados pero no pequéis y que no se ponga el sol sobre vuestro enojo, no sea que estando así le abran puertas al Diablo. Cuando uno revienta, le esta dando la bienvenida al Diablo. La palabra dice que hay que tener dominio propio.
ANDERSON JAQUEZ MONTERO
CRISTOMECAMBIO33@HOTMAIL.COM/CRISTOMECAMBIO33@YAHOO.ES
Thursday, August 03, 2006
NOS NECECITAMOS LOS UNOS A LOS OTROS.
La vida no es justa. Jesús sanó a un enfermo de una enfermedad mortal, Jesús resucitó a Lázaro entre los muertos, ¿por qué no los resucitó a todos? Son respuestas que no tenemos, yo fui quemado en una guerra y algunos de ustedes fueron carbonizados en un divorcio. La vida no es justa, yo llevo las cicatrices de la guerra de Vietnam, por algo que yo no tenía nada que ver. No estaba conduciendo embriagado y por eso tengo esas cicatrices.
La vida no es justa, pero la pregunta es: ¿Cómo vas a reaccionar ante esto? Vas a culpar a Dios, y qué tal si te responde: “No sé, José, pero hay cosas en tu vida que a veces a mí no me agradan”. Dios no hace mal, la vida no es justa, y todos somos heridos, pero ¿cómo hacemos para subsistir? Hay varias cosas que debes recordar:
1. Nos necesitamos unos a otros. Yo hallé fuerza en mi esposa, aún cuando éramos novios, yo sabía que Dios tenía un plan para mi vida y que ella era parte de ese plan. Cuando le pedí matrimonio, ella me dio una cachetada. Yo tenía dieciséis y ella trece, y esperamos y esperamos, ambos éramos vírgenes cuando llegamos el matrimonio, eso es algo bueno. Pero si tú ya rompiste esa regla, Dios te da una segunda oportunidad. Joven, espero que aproveches esa oportunidad y permanezcas puro sexualmente hasta el matrimonio.
2. Todas las cosas son buenas para todos aquellos que lo aman. El presentarte como sacrificio vivo es vital. Cuando el diablo viene para matarte, hurtarte, y dice “eres mío,” Dios dice: “no es así, él es mío, Yo lo compré con mi sangre.” El lo pagó en su totalidad, no en plazos. A los dieciséis años cuando le pedí que se casara conmigo, ese mismo año, Jesús me pidió que me casara con El. ¿Cuántos me están entendiendo? Y fue una decisión. En Vietnam, cuando vi mi rostro sobre mis botas, la sangre saliendo de una arteria rota, podía ver el amor de Dios que seguía diciendo “eres mío.” Cuando ya no me quedaba nada, el Espíritu de Dios levantó una bandera por mí y en todo el camino hubo otros, por su llamamiento sobre mi vida, y con la ayuda de Dios, yo no les fallaré, pero yo también necesito de ustedes. Cuando a mí me piden que vaya y ministre las tropas, cuando te levanta Dios en la noche a interceder y eres obediente, El te defiende.
Acuérdate del pastor Cash hoy, si dos se ponen de acuerdo, no uno, dos, y creemos, nos será hecho. Cuando esa granada explotó, la tenía en la mano derecha. Yo sabía que estaba en la mira de un flanco tirador, y al jalar el gatillo, en lugar de darle a mi cabeza, le dio a la granada. Yo no debería estar aquí parado, pero alguien se levantó en la noche y oró por este hermano y Dios respondió su petición, y yo aún en llamas, ciego totalmente con sangre saliendo de la arteria rota, las primeras palabras que articulé y, todo el cielo es testigo, mis compañeros me escucharon decir esto: “Dios aún creo en ti,”. Ese día sentí como que el diablo había tomado un bate y me había pegado, trató de matarme, pero Dios no se lo permitió.
Pude haberme quedado allí llorando, y decir “la vida no es justa”, pero yo no hice eso, me estiré y alcancé ese mismo bate, el bate del temor, rechazo, con el que el diablo me pegó, levanté ese bate y me ayudó a pararme, y dije: “diablo regresa aquí mismo, esta guerra no ha terminado” y tomé ese bate y le he estado pegando y azotando por todo el mundo. Consigue ese bate y pégale. El diablo tomó ese bate e hizo una cruz, pero sólo por tres días. Jesús tomó ese bate, y se llama la cruz de la salvación. Siempre necesité a otros. Mi esposa se acercó a mí cuando estaba carbonizado, me veía horrible, mi carne emanaba un olor que llenaba toda la casa.
Cuando permitían las visitas, llegó la esposa de un amigo que estaba quemado cien por ciento, y cuando lo vio, tomó la decisión de abandonarlo, le tiró la argolla matrimonial y se marchó de allí. Mi corazón se lamentó tanto, y le dije: “Dios, no vayas a permitir eso conmigo”. Y mi esposa entró en el cuarto y se acercó a mi cama y dijo: “no puede ser él”, pero estaba mi nombre en la pulsera que tenía, y ella tomó la decisión allí: “sigo con él o lo dejo.” Me imagino que ángeles estaban viendo qué iba hacer ella, y ella dijo: “Te amo David, bienvenido a casa.”
Pronto Jesús va a regresary lo miraré cara a cara y El me dirá: “Te amo David, bienvenido a casa.” Dios es fiel, pero a veces necesitamos ayuda fuera de la familia. El día más doloroso en mi vida no fue la granada, ni cuando me vi en el espejo, sino fue cuando tomaban tijeras para cortar la carne muerta, es el infierno. No hay palabras para describir ese dolor, y me regresaron a la habitación y me dijeron: “mañana a las ocho repetimos el proceso.” No pude dormir esa noche, la siguiente mañana a las ocho en punto se acercaron a la camilla, y trataban de trasladarme, pero cada vez que me tocaban, me dolía.
De repente, se acercó un hombre de más de dos metros de altura, trescientas cincuenta libras, con enormes músculos, su nombre era Rosi, era negro, e introdujo sus enormes brazos debajo de mí, y como un levanta cargas, me recogió y me cargó, así hasta llegar hasta esa habitación, que estaba cubierta y forrada para que la gente no pudiera escuchar los gritos. Y comenzó el proceso de las tijeras, los cuchillos, quería gritar en ese abismo de dolor y miraba a ese varón que me había cargado llorando y orando por mí. Rosi estaba orando por mí, y cuando terminó, introdujo sus brazos en el agua llena de sangre y de piel podrida, me secó el cuerpo de sangre, y me regresó a esa habitación, y me iba diciendo “vas a estar bien grandulón, vas a estar bien.” Y me colocó en mi cama, y con la ternura de una madre, besó mi frente, y me dijo una vez más: “estarás bien, grandulón, lo verás, estoy parado aquí esta mañana gracias al amor de otros.”Rosi tenía razón, estoy bien, se dan cuenta, Gloria sea a Dios.
Quiero orar por ti, todo rostro inclinado. Dulce y apacible Jesucristo, oh hijo de Dios, ten misericordia de nosotros, hemos sido azotados por el diablo, y algunos se están rindiendo, pero tenemos tu amor que es fiel. Jesús, perdona nuestros pecados, manda un avivamiento del Espíritu Santo y permite que tu Espíritu nos enseñe no solamente los domingos, sino los otros días, Señor. Conoces a Jesucristo, has oído hablar de El, pero realmente, ¿lo conoces personalmente? No lo confundas. ¿Estás viviendo en pecado hoy? ¿Le ofrendas fielmente? Te estoy diciendo esta mañana: “Jesús te limpia de todo pecado.” Yo quiero saber si ese eres tú para poder orar por ti esta mañana.
“David usted está hablando de mí, yo he estado desesperado, he sido azotado, pero necesito de alguien.” Y ese alguien está aquí y es mejor que Rosi, mejor que David y es Jesús. Si tú dices “yo quiero conocer a Jesucristo,” ven pasa adelante, no camines, corre, ven a Jesús esta mañana, El está aquí para cargarte, ven a Jesús. Juan 14:1, Jesús está aquí, abre tus ojos y escucha. Yo no soy Jesús, yo soy más como Rosi, no soy tu pastor. El domingo entrante cuando regreses, no me verás aquí, pero el hombre que verás aquí, que te pastoreará, y te enseñará conforme él sigue a Cristo.
Le voy a pedir que los dirija en esta oración: “Señor Jesús, en este momento te abro mi corazón, perdona mis pecados y dame la vida eterna, creo que eres mi Señor y Salvador y que desde hoy soy salvo en Cristo Jesús, y si muero hoy iré contigo, porque tú me salvaste, soy una nueva criatura a partir del día hoy, amén.
Wednesday, July 26, 2006
DOS CLASES DE PERSONAS.
Estaba yo escuchando en un momento de desolación esa canción de Isabel Valdez, una cantante cristiana y esa canción me dio un mensaje y con este una linda enseñanza.
Esta hermosa canción trata sobre que en la vida sólo hay dos clases de personas, están aquellas que abandonan la carrera antes del tiempo cuando se encuentran con los tropiezos que nos guarda la vida, pero también existen las personas que al caerse en vez de darse por vencido, deciden mirar más hacia adelante.
Esa clase de personas es la que busca nuestro señor JESUCRISTO, personas dispuestas a pasar por el fuego de las pruebas y que puedan salir vencedores y victoriosos.
No se en estos momentos lo que tu estés pasando, pero hoy te digo que no estas sólo, el señor estará siempre contigo y además en todo el mundo existen personas que son igual o más probados que tù, sigue adelante, no te detengas, vuélvete un terco y empecínate en vencer, no mires atrás, déjalo todo como esta y corre, sólo corre y sigue corriendo.
No te detengas por más que quieras, oponte a ti mismo si es necesario, dolerá un poco o quizás mucho, pero todo ese dolor no se compara con la gloria de poder ver a tu salvador y decirle cuanto lo amas y cuanto anhelaste ver ese momento.
No se por lo que tu corra, quizás sea por algo pasajero, quizás no, pero yo corro por mi JESÚS, ese que ha cambiado mi vida, ese que murió en el calvario por mis culpas y que gracias a él aún cuando no he tenido que cenar o desayunar, aún cuando la ropa escasea tanto que parezco retrato, he podido decir ´´Ante todas estas cosas yo soy más que vencedor, por medio de aquel que me ama´´.
Ahora dime cual es tu decisión, el espera por ti, el no retarda su venida, te esta dando una nueva oportunidad de volar a los cielos con el, de verlo en vivo y directo, de sentir el toque de sus manos, todos pecamos, pero el muere por perdonarte, no te lleves de Satanás porque el si quiere perdonarte.
ANDERSON JAQUEZ MONTERO
LLEVANDO LAS BUENAS NUEVAS A OTRAS NACIONES Y MAS.